Donde no aparenta existir apenas vida encontramos una zona verde naturalizada por el hombre gracias a la existencia de un humedal que crea el hábitat perfecto para aves y anfibios. De hecho Els Aiguamolls del Pla de Santa María es un lugar ideal para la observación de aves que van de paso y otras que gracias al agua habitan en entornos cercanos y acuden aquí para cazar, beber o descansar.
