04.07.18 Una travesía por el Parc Nacional del Alt Pirineu (Lleida)

Día 1 de Tavascan al refugio de Certascan subiendo al Pico de Cestastan, día 2 del refugio de Certascan al refugio de Pinet en el Pirineo frances, pasando por Coll de l´Artiga. Día 3 regreso desde el Refugio de Pinet hasta Tavascán  por el Coll de L´Artiga y bajando hasta enlazar con la pista forestal que desde el Estany de Romedo de Baix permite llegar hasta Tavascan por el Valle de Lladorre.

Entre los días 4 y 6 hemos estado de travesía por el Pirineo de Lleida y aunque nuestra intención inicial era hacer el recorrido de La Porta del Cel  que discurre por el Parc Natural del Alt Pirineu en 4 días al final sólo hicimos tres, cumpliendo dos de los días con el recorrido de la mencionada travesía y el tercer día improvisando un camino de regreso, ya que las condiciones de la montaña no eran óptimas para el material que llevábamos todos los miembros del grupo.
La jornada de vuelta fue larga y dura, un recorrido en un sólo día que nos dejó exhaustos, pero convencidos de que era la mejor opción ante la imposibilidad de continuar la travesía por el exceso de nieve y hielo en algunas zonas, lo que obligaba a utilizar crampones y piolet.
No obstante hemos disfrutado de tres días de Los Pirineos que no olvidaremos y que os resumiré en este post para que conozcáis un poco de estas montañas y para que evitéis que os ocurra lo que nos pasó a nosotros. Seguramente volvamos a intentarlo otro año con una mejor equipación o unas condiciones de la montañas menos adversas. 
Os advierto de antemano, que por lo que hemos visto, esta travesía no es un paseo de domingo y que hay que estar acostumbrado a la montaña y tener una buena forma física para realizar   La Porta del Cel. Uno de los mayores problemas que hemos encontrado nosotros en los dos primeros días del recorrido en la escasa señalización de la ruta, lo que obliga a estar muy pendiente del mapa o track para no perderse. Especialmente el recorrido entre Certascan y Pinet es lioso con algunos tramos expuestos.

Dastos de nuestro tres días de travesía:

Día 1: de Tavascan a refugio de Certascan:  18,2 km y 1800 m. de desnivel de subida.
Día 2: de Refugio de Certascan a Refugio de Pinet: 15 km. y 1300 desnivel de subida.
Día 3: de Refugio de Pinet a Tavascán: 27,3 km. 1000 m. desnivel subida y 2400 de bajada.

Descripción de la travesía.
Desde Tarragona nos desplazamos en día anterior hasta la zona de inicio de la travesía quedándonos a dormir a unos 25 minutos de Tavascan, concretamente en el pueblo de Alíns en La Vall Ferrera. Tuvimos la suerte de acertar con el Hotel Saloria en el mencionado pueblecito en el que nos atendieron de maravilla y donde cenamos y desayunamos como unos marqueses. 


Alins, Vall Ferrera (Lleida)
Día 1.
Tavascan

La mañana del día 4 tras el copioso desayuno en el hotel nos desplazamos en coche hasta Tavascan donde aparcamos a las 8,00 h. para iniciar la travesía. Es el punto de partida oficial de la travesía de la Porta del Cel.
Unos minutos antes que nosotros tomaba el mismo camino otro senderista en solitario, el cual conoceríamos más adelante ya que llevaba en su GPS el mismo recorrido que nosotros.
Justo por debajo de la Iglesia de Sant Bartomeu existe los carteles indicadores del inicio de la ruta que nos guían hacia Graus y Naorre, por un precioso sendero que abandona el pueblo junto al Riu de Tavascan.
El camino va tomando fuerza muy suavemente, lo que nos permite ir haciéndonos con el peso de la mochila y soltando las piernas a la vez que disfrutamos del cauce del río que baja copioso en estas fechas.
La montaña no puede estar más bonita con tanta agua que brota por todos lados y el camino se adentra en denso bosque para recorrer un tramos de 1,6 km. de senda que desemboca en el Camí de Graus.
El camino asfaltado y sin apenas desnivel lo seguimos 1 km. más adelante para continuar por una pista que por la derecha sigue señalizada hacia Bordes de Graus. La pista se convierte pronto en sendero y nos ofrece un recorrido espectacular y muy cómodo hasta que a 4 km. del inicio de la ruta encontramos el Camping de Graus (a la izquierda y señalizado con cartel).
Nos desviamos unos metros del camino para cruzar el río por un puente y hacer una parada en el bar del Camping, donde tomamos un café antes de empezar en serio con el recorrido.
Según la planificación oficial de esta travesía, aquí acabaría la primera etapa de la Porta del Cel, algo poco lógico, ya que no se tarda más de una hora en hacer este recorrido sin casi desnivel.
Camping de Graus
Aquí coincidimos con Josep, el caminante solitario que habíamos visto empezar por delante de nosotros, el cual nos informó de su intención de hacer la misma travesía.  Josep parte nuevamente en solitario antes que nosotros del camping.
El grupo de cinco que hemos iniciado esta travesía emprendemos nuevamente el camino que de momento está señalizado con carteles de ruta y que carece de complicación, más bien es un delicioso paseo que nos acerca al río para disfrutar de sus preciosos saltos de agua, con escaso desnivel hasta llegar a Noarre (a 2,5 km.del camping). Es esta una pequeña pedanía situada en los prados de Noarre, junto al río del mismo nombre, una delicia de aldea en la que paramos a dar un trago de la fuente y conversar con una pareja de alemanes que nos cuentan que vienen  recorriendo el GR11 desde el Cantábrico hasta el mediterráneo y ya llevan más de 20 días caminando.
Noarre
Es a partir de este pueblecito donde abandonamos el contacto con la civilización prácticamente, e iniciamos la ascensión recorriendo el sendero que entre los verdes prados sube zigzagueante por la ladera izquierda del rio Noarre.
El paisaje nos deja con la boca abierta a cada paso, a la vez que nos hace sudar la gota gorda en la subida. Suerte que la estrecha senda avanza bajo la arboleda, porque la mañana es soleada y calurosa obligándonos a parar muy a menudo a beber y refrescarnos en cascadas de agua fría que aparecen en nuestro recorrido.
El empinado sendero nos hace cruzar el torrente y nos lleva tras pasar una pequeña pradera y un nuevo tramo de fuerte ascenso, hasta el Estany Blau, en el que también tenemos que cruzar el Ríu de Guerosso descalzándonos para atravesar sus gélidas aguas que bajan del deshielo.
En el Estany Blau encontramos una estampa de postal, unos caballos pastan junto al agua del lago y la cascada, los que contemplamos mientras seguimos subiendo en dirección al Coll de Certascán. Encontrando ya por aquí tramos de nieve que afortunadamente está blanda y no suponen problema para avanzar.
El camino hasta aquí era bastante evidente, aunque ya cerca del collado, cuando divisamos a la izquierda del mismo el Pic de Certascán, nos toca calzarnos los crampones para iniciar la subida por nieve que nos dejará en el mismo collado.
La subida no es compleja ya que el desnivel no es fuerte, pero es conveniente usar crampones para no resbalar. Y al llegar al collado la nieve queda atrás y paramos para hacer  la comida, ya que son cerca de las 14, 00 h. y nos queda mucho camino.
Estany Blau
Sentados sobre las hierba, al sol del medio día se está muy bien a pesar del aire que sopla a casi 2600 m. que está el collado. Y disfrutamos del bocadillo con un paisaje espectacular del valle por el que hemos subido.
subida al Coll de Certascan
Tras un corto descanso en el que recuperamos un poco las fuerzas reemprendemos la macha, ahora para subir hasta el pico de Certascán situado a 2856 m. aprox. con lo cual nos queda un tramo fuerte todavía de subida que tendremos que volver a hacer de bajada para retomar camino desde  el collado.
Como tenemos que hacer casi 1 km. de ascensión y regresar por el mismo sitio, dejamos nuestras mochilas junto a unas rocas cerca del collado, lo que nos facilita bastante esta dura subida, que tiene momentos algo resbaladizos y algún tramo de nieve.
La parte final es muy pedregosa pero nada compleja y una vez en la cima contemplamos fascinados de unas enormes vistas de toda esta zona de Los Pirineos.
La bajada se hace rápida y pronto estamos de nuevo donde habíamos dejado las mochilas para continuar con el descenso hacia el Lago de Certascan.
Pico de Certascan
Tenemos igualmente que atravesar neveros sin complicación para llegar al impresionante lago de Certascán, un lago de origen glaciar que es el más grande de los Pirineos catalanes.
La bajada no supone apenas problemas, ni nos resulta excesivamente dura a pesar de que llevamos bastantes kilómetros y desnivel acumulado en la ruta. Y junto al lago seguimos la senda bien marcada que nos acerca hasta el Refugio del Certascan, el cual sólo vemos en último momento, justo cuando ya estamos a su lado.
llegando al Lago de Certascan
Son cerca de las 5 de la tarde cuando entramos en este refugio en el que da gusto estar, debido a la escasa afluencia de senderistas en estos días.
Coincidimos con otros caminantes con los que intercambiamos impresiones sobre la ruta, algo muy agradable en las horas previas a dormir.
Refugio de Cestascan
Aquí nos duchamos (con agua caliente cuesta 3€) y tomamos un refresco antes de la cena (a las 19,30 h). He de decir que tanto la atención por parte del guarda como por la comida estuvimos muy a gusto. La cena copiosa y compuesta de tres platos y postre, incluso nos invitaron a una copa de licor. 



         



Día 2.
Y tras pasar una noche en la que el sueño se alterna con momentos de vela por la lógica incomodidad de las literas de los refugios, tomamos un buen desayuno que nos permitió coger fuerzas para la segunda jornada de ruta. 
Aquí también recogimos picnic que habíamos reservado y que sería nuestra comida del medio día (también fue un menú muy completo).

La mañana es fresca y nublada, la niebla baja en algunas zonas nos tapa la visibilidad.
El camino empieza descendiendo para después subir fuerte y volver a bajar hasta el Estany de Romedo de Baix, al que se llega tras un  bonito recorrido entre torrentes de agua y tras superar un paso equipado con una cuerda, que carece de complicación.
Hasta el embalse llega un camino ancho que permite acceder a vehículos hasta la presa (el camino lo dejamos a nuestra derecha) y seguimos hacia el muro de la presa que cruzamos por encima, para continuar bordeando el embalse hacia su lengua, siguiendo el Riu de Guiló hacia el Aiguamoll de Guiló. 
Embalse de Romedo de Baix
Avanzamos ahora aunque con pequeñas subidas y bajadas, con poco desnivel, por un recorrido fascinante junto al agua que nos obliga a cruzar el río en un par de ocasiones, embaucándonos de la belleza de esta zona.
Cruzando el Riu de Guiló
Cuando llegamos a las praderas entre las que discurre el río, previas a la zona de los llamados Aiguamolls de Guiló, debemos cruzar a la ladera derecha del cauce para empezar a subir por la senda, en la que esporádicamente encontramos marcas de pintura del GR que sube hacia el Port de L´Artiga.
En esta zona nos extraña ver una tienda de campaña montada en la pradera a una hora tan tardía (pasadas las 10 de la mañana). Contando con que es un Parque Nacional y está prohibido acampar, comentamos que es raro verlo, ya que lo normal y legal si no te da tiempo a llegar a la zona del refugio (lugar donde sí se puede acampar), es montar la tienda al anochecer y desmontarla al amanecer (entre las 20.00 y las 08,00 h está permitida la acampada libre).

El caso es que cuando iniciamos la subida vemos alrededor de la tienda a un hombre y pocos minutos después vemos llegar el Helicóptero de los Agents Rurals de la Generalitat, el cual se posa en la pradera junto a la tienda. No sabíamos cual era el motivo, pero ahora ya sabemos que la causa no era un auxilio, si no una notificación de denuncia, como verificamos después por la prensa.
en  el Port de l´Artiga
Conforme subimos, el camino se vuelve más duro, primero esquivamos algunos tramos de nieve trepando por las pedreras (aquí adelantamos a una pareja de franceses con las que habíamos coincidido en el refugio de Certascan, a la chica la pedrera se le atraganta) y más arriba seguimos encontrando  neveros que en todos los casos, aunque saliéndonos del trazado del sendero, conseguimos evitar para llegar a la parte alta, donde se encuentra el paso hacia Francia por el Port de L´Artiga (a casi 2500 m. de altitud).
bajando el nevero despues del Port de L´Artiga
La  entrada en el país vecino la hacemos igualmente por una enorme pedrera, en la que encontramos un buen nevero. Algunos nos calzamos los crampones para bajar con seguridad por la nieve y otros optan por rodear un poco buscando la piedra, aparentemente más segura, aunque bastante más pesada.
Aquí también coincidimos con otros senderistas  a los que la bajada helada les hace perder tiempo en el camino.
El descenso con buenos crampones resulta hasta divertido, ya que la nieve no está muy dura, pero si se pretende hacer con unos crampones pequeños puede ser peligroso, como le ocurrió a uno de los chicos con los que coincidimos, que resbaló y se llevó un buen susto al parar unos metros más abajo en las rocas.
Al descender y dejar atrás la zona de nieve y bloques de piedra, llegamos a un tramo verde y llano en el que decidimos hacer una parada para comer, ya que son más de las 14,00 h. . Aquí encontramos nuevamente a Josep con el que ya hemos coincidido varias veces durante la travesía. Josep está acabando de comer cuando nosotros sacamos nuestro pincnic preparado en el refugio de Certascan, y como siempre un poco más adelantado que nosotros retoma la marcha mientras comemos.
abajo el Lago Montestaure
Hasta aquí seguimos encontrando marcas rojas del GR, pero poco más abajo las dejaremos, ya que pasadas una preciosas praderas nos vamos desviando hacia la derecha dejando el GR que sigue recto hacia abajo. 
Nosotros emprendemos nuevamente una dura ascensión por sendero inicialmente  poco claro y algo más evidente durante la subida, que nos dejará por encima del Estanh de Montestaure, un bonito lago de deshielo que contemplamos desde una posición elevada reponiéndonos del primer tramo de subida.

subida a Punta de Recós
A partir de aquí, las condiciones meteorológicas empeoran y la niebla se vuelve tan densa que lo moja todo, nos cuesta bastante seguir el camino tanto por la niebla como por la ausencia de marcas en el mismo. Este tramo está muy mal señalizado, sólo algunos hitos de de piedra que esporádicamente encontramos nos hacen intuir en algunos casos por donde puede seguir el sendero. En esta época esta zona está muy poco transitada  y nos vemos obligados a ir consultando cada dos por tres el track que llevamos en el GPS, única opción para recuperar el camino cuando lo perdemos.
Después del lago de Montestaure subimos una ladera pedregosa muy descompuesta que nos lleva hasta la Punta de Recós, pasamos junto a ella para descender bruscamente por una pendiente incómoda y resbaladiza en la que acabamos arrastrando el culo por el suelo más de unos. La humedad en las hierba unido al fuerte desnivel convierte esta ladera en una trampa en la que si no te agarras bien puedes acabar en el nevero que se forma bajo la misma.

Continuamos cada vez con más niebla y peor visibilidad, la humedad nos moja y la falta de señalización nos hace perder continuamente la senda, con lo que nos retrasa e incomoda muchísimo el camino. Ésto unido a los kilómetros que ya llevamos y desnivel acumulado nos acentúa el cansancio. Nuevamente una larga e inclinada subida junto a un torrente nos hace sacar fuerzas para acercarnos al refugio de Pinet, que cuando estamos bastante arriba ya divisamos a nuestra izquierda, si bien, tal y como nos habían avisado, hay que no despistarse porque si intentas tirar en línea recta hacia el refugio desde el momento en el que lo ves, te toca retroceder, porque hay que continuar subiendo un tramo más para poder acceder al mismo.

El camino de llegada a Pinet es farragoso, poco claro y algo delicado en estas fechas, el desnivel y la nieve que encontramos en la parte final nos hace prestar mucha atención. Entramos en una canal que baja del Estany d´Estats, la cual está cubierta completamente de nieve y debemos cruzar al lado opuesto, para encontrar un paso equipado que en un día como hoy, es difícil apreciar porque no hay señal que lo indique.
canal
El paso equipado (una vez que conseguimos encontrarlo gracias al track) nos ayuda a subir por una pared muy vertical y una vez arriba tras llanear unos metros enlazamos de nuevo con un GR que baja de la derecha hacia el refugio, que encontramos a pocos metros más abajo junto al Lago de Pinet, del cual recibe el nombre.

Es una lástima que el día esté tan malo y no podamos verlo bien, ya que es un bonito edificio situado a 2225 m. de altitud y con muy buena vista sobre el lago.
Son aproximadamente las 17,30 h. cuando entramos por el refugio, muy mojados y agotados por este día que nos ha resultado pesado especialmente los últimos kilómetros. A pesar de no ser una ruta excesivamente dura, las condiciones meteorológicas pueden hacer que lo parezca.
paso equipado
Aquí coincidimos nuevamente con Josep y otros caminantes que siguen la misma ruta que nosotros. Desafortunadamente no hay duchas funcionando y no podemos casi asearnos, lo que mina un poco más la moral a algunos de los miembros del grupo.
Durante las horas que estamos en el refugio antes de la cena, conversamos con otros montañeros y guardas y obtenemos información sobre el trayecto del día siguiente hacia el Refugio de Vallferrara y eso nos hace ver que no estamos suficientemente equipados para afrontar con seguridad esa parte de la travesía, ya que según nos comentan existen algunos tramos con mucho desnivel que están llenos de nieve (según nos comentan a partir de 2600 todo es nieve por esta zona)  y aunque decidiéramos evitar la subida a la Pica d´Estats, debemos pasar por el Port de Sotllo para volver a la cara española, pero dicho collado está a  casi 2900 m.
Refugio de Pinet
Con esa predicción es conveniente llevar todo el grupo buenos crampones y piolet, cosa que no ocurre, con lo cual tomamos la decisión para evitar problemas de seguridad, buscar una alternativa y desistir de seguir con la travesía de La Portal del Cel.
No hay muchas alternativas desde aquí que nos permitan volver a España por caminos que no pasen por alturas similares, así que decidimos regresar por dónde veníamos (ya que sabemos que ese paso es apto para nosotros) hasta llegar al Estany de Romedo de Baix y allí tomar la pista forestal que desciende por el Valle de Lladorre hasta Tavascán. Es una opción larga,  pero como más de la mitad es por pista forestal suponemos que podemos hacerla bien en una jornada lo que nos permitirá llegar al pueblo y buscar lugar para pernoctar el último día.
  

Dia 3:

El refugio de Pinet (Francia) nos resulta cómodo igual que el anterior ya que está casi vacío, aunque no pudiéramos ducharnos cenamos unas buenas lentejas y  dormimos cómodos.
El desayuno normalito con leche en polvo, algo bastante común en estos refugios franceses, café, zumo, cereales y tostadas con mermelada.
Aquí también cogimos los picnic que habíamos reservado y que serán nuestro sustento de medio día durante la jornada.
Antes de partir a las 8 de la mañana, nos aseguramos de que los guardas del refugio de Pinet se pondrán en contacto con los del refugio de Vallferrera para que sepan que hemos alterado nuestra ruta, ya que teníamos reserva para dormir en Vallferrera y en el caso de no llegar sin que lo supieran podría motivar que se activar nuestra búsqueda.
Salimos con una mañana algo nublada y con niebla baja, aunque vemos que el sol quiere abrirse paso en las cimas de las montañas.
bajando el paso equipado
El grupo está más motivado que la tarde anterior al conocer que no debe existir problemas en nuestro trayecto porque conocemos la parte delicada. Aunque optamos por no terminar la travesía prevista, estamos convencidos de haber tomado la decisión más correcta ya que en la montaña a estas altitudes no se puede afrontar sin la equipación o preparación adecuada.
Empezamos un día en el que estamos dispuestos igual que los anteriores a disfrutar de la montaña, a sabiendas de que va a ser una ruta muy larga y pesada.
A primera hora nos toca de nuevo bajar por el paso equipado hasta la canal helada, único paso delicado que vamos a encontrar hoy, ya que el resto del camino lo vamos encontrando mucho mejor que ayer. El sol va apartando la niebla mostrándonos paisajes espectaculares con mares de nubes y calentando la montaña, lo que la convierte en un placer para el senderista. Sin niebla nos cuesta mucho menos seguir la discreta senda que nos permite deshacer nuestros pasos.
El regresar por un camino ya conocido nos da mucha más confianza y a los que tenían la moral algo baja por el día feo que pasamos ayer tarde, les anima mucho haciendo que disfrutemos todos enormemente de las delicias de los pirineos.
El camino seco es mucho menos delicado y nos hace que avancemos más deprisa que el día anterior por este tramos. La subida a la Punta de Recós a pesar de ser muy empinada y obligarnos casi a usar las manos, la realizamos con bastante más tranquilidad y rapidez que la tarde anterior.
Desde aquí arriba el paisaje nos deslumbra, entre las nubes destacas las puntas de los picos cercanos y reponemos fuerzas asombrados por la estampa que la montaña ofrece en un día despejado. Todo esto la tarde anterior lo habíamos pasado sin ver nada.
Después de todo el regresar por el mismo camino nos ha permitido ver muchas zonas que pasamos con niebla y que valen la pena conocer.

De nuevo una bajada pedregosa hacia el Estany de Montestaure y luego otro tramo de descenso zigzagueante que nos deja en las preciosas praderas.
En estas verdes praderas el río que baja del deshielo forma espectaculares lagunas de agua cristalina en la que tan sólo meter los pies cuesta. Nosotros somos atrevidos y como a la hora que pasamos por aquí pega ya bien el sol, nos metemos enteros en el agua. Aunque solo sea entrar y salir el refrescarte en estas agua te deja nuevo.

Tomamos un tentempié junto al torrente de agua antes de afrontar el tramo de bloques que nos llevará de vuelta al Port de l´Artiga.
La subida al collado la hacemos toda sobre pedreras y grandes bloques evitando los neveros y cerca de la subida nos cruzamos primero con una pareja y luego con un grupo de unos 8 entre chicos y chicas que siguen nuestros pasos de ayer.
Entramos en España por el Port de l´Artiga donde recuperamos la cobertura en los móviles (una de las pocas zonas con cobertura) y nos permite mandar algún mensaje a la familia para informar de nuestros pasos. 
El descenso de este collado es bastante sencillo aunque también hay un tramo de grandes bloques. También alternando algo la senda evitamos los neveros para llegar al Riu de Guiló en cuyas praderas decidimos sentarnos pasadas las 14,00 del medio día para dar cuenta del picnic proporcionado por el refugio de Pinet.
El picnic estaba compuesto de una ensalada de pasta que nos gustó a todos bastante, unas rebanadas de pan y una lata de paté que apenas probamos, un bolsa de patatas fritas, trozo de queso y alguna barrita, en general nos gustó menos que el que nos comimos el día anterior del refugio de Certascan.
El día está esplendido y nos refrescamos nuevamente en el río sabedores de que nos espera una tarde de mucho camino por delante.

Ya hemos acabado el desnivel positivo, pero nos queda mucha altura que perder aunque presumimos que es sencillo el camino que nos falta por recorrer.
Tras la comida seguimos el río hasta el embalse de Romedo de Baix y desde su presa tomamos el camino que permite llegar vehículos a la misma.
Camí de Romedo
Aunque inicialmente sube un poco de forma suave, pronto va perdiendo altura con espectaculares vistas del Valle de Lladorre en el que destacan enormes cascadas que forman su río.
Después hemos sabido que desde la presa parte un sendero que permite descender todo el valle cerca del río, pero al no conocerlo y no estar bien señalizado en nuestros mapas, optamos por la pista que aunque monótona es rápida y sabíamos con seguridad que antes o después nos dejaría en el pueblo.
El Camí de Romedo, por el que inicialmente caminamos va perdiendo altura muy suavemente hasta llegar bajo la presa de Certascán (donde hay un techado, especie de parada de bus).
A partir de aquí el camino ancho y cómodo se convierte en el Camino de Gueron que  discurre entre densos bosques por la ladera del valle para ir bajando hacia el río.
Es una  pista forestal sin circulación ya que abajo está cerrada con candado y sólo pasan propietarios de terrenos en la zona.

Avanzamos a muy buen ritmo pero es una recorrido muy largo, ya que como después comprobaríamos por el gps, entre el Estany de Romedo de Baix y el pueblo de Tavascan hay algo más de 18 km. por estos camino.
Desde bastante antes de llegar vemos el pueblo,  pero el camino hace bastantes eses en la zona para perder altura y llegar a la presa de Montalto, situada todavía a 5 km. De Tavascan.
Las piernas a esta altura ya nos llevan avisando rato de que estamos abusando de ellas y el peso de las mochilas en la espalda nos recuerdan los tres días de montaña que llevamos, pero siempre a muy buen ritmo vamos acortando distancia hacia el pueblo y conseguimos llegar antes de las 19,30 h. a Tavascán, cansados pero muy contentos de haber disfrutado de tres días por estas magníficas montañas solitarias en esta época.
Presa de Montalto
Tres días en los que no han sonado los teléfonos y hemos olvidado gran parte de la rutina que cada uno llevamos. 
Para celebrarlo nos refrescamos con unas jarras de cerveza en uno de los bares del pueblo en el que el ambiente principalmente es de montañeros y senderistas que acaban sus rutas.
Aunque no hemos conseguido nuestro propósito de realizar la travesía de La Porta del Cel acabamos muy satisfechos de nuestro recorrido y de todo lo que hemos visto estos días.
Volvemos con los coches a Alins, para pernoctar nuevamente en el Hotel Saloria y volvemos a ponernos las botas con una estupenda cena antes de coger con ganas la cama. 
Tavascan
A la mañana siguiente yo a las 8 de la mañana ya estaba cansado de dormir, como  hasta las 9 no habíamos quedado para desayudar decidí dar un paseo hasta la ermita de Sant Quir, situada en un cerro un poco antes de la entrada de Alins. Existe un camino precioso por el que en 10 minutos se puede subir a la misma y contemplar este pueblecito desde arriba y conocer algo de esta villa montañera con mucha tradición de Fuego y Hierro.
Tras el potente desayuno en el hotel, el grupo de 5 que habíamos iniciado esta travesía nos separamos y cada uno partió para su lugar de procedencia, puede que algunos no nos veamos hasta el próximo año, así que para mis compañeros de ruta dejo aquí el encargo de que vayan haciendo hueco para que de nuevo el año próximo tengamos la oportunidad juntarnos unos días en los que podamos intentar una nueva travesía.