Se trata de una travesía circular que hemos hecho en tres etapas con inicio y fin en la población de Nerín y que tiene un total de 72 km. con algo menos de 4000 metros de desnivel acumulado en subida. Es un recorrido exigente con desniveles altos acumulados y que está pensado únicamente para personas acostumbradas a este tipo de distancias y terrenos.
El problema principal para organizar esta travesía ha sido escoger bien los puntos desde donde partir y dormir ya que el Coronovirus ha creado muchas restricciones que ha obligado a muchos lugares cerrar y otros a funcionar al 50%. Por ejemplo en Nerín que era nuestro punto de partida, pensábamos pasar la noche previa y donde pensábamos recoger el picnic con la comida para la primera jornada. Pero este año tiene su albergue al 50 % de capacidad y el Hotel Palazio está cerrado, no hay ni tiendas ni otros lugares donde aprovisionarse. Al no disponer de estos lugares donde pensábamos cenar y dormir la noche anterior, tuvimos que hacerlo en Sarvisé y luego desplazarnos por la mañana hasta Nerín en coche (está a media hora de camino). Queríamos cargar con la menor cantidad de comida posible para no ir con mucho peso y al final conseguimos llevar diariamente sólo la comida del día ya que en los lugares donde hemos acabado las jornadas hemos tenido asistencia para avituallamientos. A pesar de que hemos pasado por algunos pequeños pueblos el último día, no hemos podido más que coger agua en ellos, por no disponer estas localidades o aldeas ni bares ni tiendas en la actualidad.

















